Cuando pensamos en un viaje a Uzbekistán, probablemente las primeras imágenes que nos vienen a la cabeza son las cúpulas azules de Samarcanda, las madrasas de Bujara o las murallas de Jivá. Pero Uzbekistán tiene también otra historia, mucho más reciente y completamente diferente.
Pero si una cosa nos sorprende todas las veces que vamos al país, especialmente en la capital Tashkent, es la cantidad de edificios modernistas soviéticos que siguen en pié, renovados y cuidados, que le dan un sabor único a la ciudad.
Tashkent es una ciudad de grandes avenidas, parques, edificios monumentales y una arquitectura que mezcla influencias soviéticas con elementos propios de Asia Central. Los arquitectos de la época soviética hicieron un gran trabajo incorporando los motivos asiáticos a los estándares de construcción de la Unión Soviética.
Una parte de este patrimonio acaba de recibir un reconocimiento especialmente importante: en julio de 2026, la Arquitectura modernista de Tashkent. Modernidad y tradición en Asia Central ha entrado en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO (https://whc.unesco.org/en/list/1766/)
Y, si vas a estar en Tashkent, merece la pena dedicar un par de días a a descubrirla.

El edificio del circo de Tashkent
Tashkent, una ciudad reconstruida desde cero
Para entender la arquitectura moderna de Tashkent hay que viajar hasta 1966. Ese año, un terremoto de gran intensidad golpeó la ciudad y provocó una enorme destrucción. Esta reconstrucción transformó por completo la ciudad: comenzó a desarrollarse siguiendo nuevos planes urbanísticos y se convirtió en uno de los grandes ejemplos de arquitectura y urbanismo de la etapa soviética en Asia Central.
Durante las décadas siguientes, especialmente desde los años 60 hasta principios de los 90, se construyeron museos, centros culturales, edificios residenciales, instalaciones científicas, salas de exposiciones y grandes espacios públicos, entre otros.
No se trataba simplemente de levantar edificios nuevos. Los arquitectos de la época tuvieron que adaptar las ideas del modernismo soviético a una ciudad con unas condiciones muy particulares: un clima extremo, riesgo sísmico, materiales locales y una tradición arquitectónica propia.
El resultado es una arquitectura sorprendentemente diferente a la que solemos asociar con Uzbekistán. ¡Y realmente interesante!
Un patrimonio mundial diferente
La UNESCO ha incluido en este nuevo sitio de Patrimonio Mundial un conjunto de diez edificios y complejos urbanos modernistas construidos entre la década de 1960 y principios de los años 90.
Nueve de ellos se encuentran a lo largo de los nuevos ejes urbanos creados durante la reconstrucción del centro de Tashkent. Todos ellos en conjunto, muestran cómo se intentó crear una moderna metrópolis socialista sin olvidar completamente las características culturales y ambientales de esa región de Asia Central.
Aquí no encontraremos las espectaculares madrasas decoradas con azulejos que veremos en Samarcanda o Bujara. Encontraremos cierto brutalismo, hormigón, grandes volúmenes, formas geométricas, mosaicos, espacios abiertos y soluciones arquitectónicas pensadas para una ciudad completamente distinta.
Y precisamente ahí está su interés.


El impresionante Hotel Uzbekistán, muy interesante por fuera, un poco más «interesante» por dentro…
El modernismo soviético adaptado a Asia Central
Una de las cosas más interesantes de la arquitectura de Tashkent es, como ya hemos comentado, que no es simplemente una copia de la arquitectura soviética que podemos encontrar en Moscú, Bishkek o en otras ciudades de la antigua URSS.
Los edificios fueron diseñados teniendo en cuenta las condiciones locales. La resistencia frente a los terremotos era fundamental, pero también lo eran el clima, la orientación de los edificios, la utilización de materiales regionales y determinados elementos de la tradición arquitectónica de Asia Central.
Por eso, cuando recorres Tashkent, puedes encontrarte con edificios que a primera vista parecen completamente soviéticos y, sin embargo, esconden detalles y soluciones que los hacen únicos. Es una mezcla bastante difícil de encontrar en otro lugar.
Una Tashkent que merece la pena recorrer
La arquitectura modernista de Tashkent también ayuda a entender mejor la propia ciudad. Después de visitar Samarcanda, Bujara o Jivá, donde la historia se mide en siglos, llegar a Tashkent supone cambiar completamente de escenario. Es una ciudad mucho más contemporánea, pero que sigue estando marcada por su pasado soviético y por la tradición de Asia Central. Por supuesto tiene avenidas y zonas de nueva construcción, como Tashkent City, pero lo interesante de la ciudad está en los barrios reconstruidos a partir del terremoto.
Sus grandes avenidas, estaciones de metro, parques y edificios monumentales cuentan otra parte de la historia de Uzbekistán: la del siglo XX, la de la Unión Soviética y la de la transformación de una antigua ciudad centroasiática en una moderna capital.


¿Por qué visitar la arquitectura modernista de Tashkent?
Porque es una forma diferente de conocer Uzbekistán. Si la Ruta de la Seda nos habla de caravanas, comerciantes, imperios y ciudades medievales, la arquitectura moderna de Tashkent nos habla de otra época: terremotos, reconstrucción, urbanismo, ingeniería y de cómo una sociedad intentó imaginar el futuro.
La UNESCO reconoce precisamente este valor: el conjunto representa una etapa particular del modernismo arquitectónico, marcada por la construcción industrializada, la ingeniería antisísmica y la adaptación de modelos modernos a las condiciones culturales y ambientales de Asia Central.Es, en cierto modo, otra Ruta de la Seda. Una mucho más reciente.
Lista de los edificios y complejos modernistas de Tashkent incluidos por UNESCO
Estos son los 10 edificios y complejos que forman parte del conjunto de arquitectura modernista de Tashkent reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO:
- Edificio residencial Zhemchug (La Perla)
- Museo Estatal de Historia de Uzbekistán
- Sala Central de Exposiciones de la Academia de las Artes
- Estación de metro Kosmonavtlar
- Gran Horno Solar (Sun Heliocomplex)
- Palacio de la Amistad de los Pueblos
- Museo Estatal de Artes de Uzbekistán
- Circo Estatal de Tashkent
- Mercado de Chorsu
- Palacio de Cine Alisher Navoi

El mercado de Chorsu
Tashkent dentro de un viaje por Uzbekistán
En un viaje por Uzbekistán, Tashkent suele ser el punto de entrada y salida. Pero dedicarle algo de tiempo permite entender que el país es mucho más que Samarcanda y la arquitectura islámica de la antigua Ruta de la Seda.
Podemos pasar en pocas horas de una ciudad moderna y llena de espacios soviéticos a las madrasas y mezquitas históricas de Samarcanda, y después continuar hacia Bujara y Jivá.
Esa mezcla es precisamente una de las cosas que más nos gustan de viajar por Asia Central: no hay una única historia, sino que hay muchas, solapadas, entrelazadas entre sí.
Viajar a Uzbekistán y descubrir su arquitectura
En Genomada creemos que viajar no consiste únicamente en visitar los lugares que aparecen en todas las guías. También consiste en entenderlos, descubrir sus contrastes y buscar esa otra cara que muchas veces pasa desapercibida.
La nueva inclusión de la arquitectura modernista de Tashkent en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO es una buena excusa para mirar la capital de Uzbekistán con otros ojos.
Porque detrás de sus grandes avenidas y edificios de hormigón hay una historia fascinante: la reconstrucción de una ciudad, la arquitectura soviética, la tradición centroasiática y el intento de construir una nueva Tashkent.
Y ahora, además, parte de esa historia forma oficialmente parte del Patrimonio Mundial.